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(7,09 MB en formato ZIP) y vea el vídeo de las excavaciones,
elaborado por Héctor Arcusa
y David Roy, pulsando el icono:

Las tareas de campo tuvieron lugar entre
el 19 de julio y el 13 de agosto, componiendo el equipo de trabajo:
- Los directores de la actuación:
María Antonia Díaz y Manuel Medrano.
- Cuatro licenciados: Silvia Alfayé,
David Alonso, Beatriz Arenas, Raquel Ornat.
- Catorce estudiantes de diversos cursos
de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de
Zaragoza: Raúl Alcubierre, Héctor Arcusa, Raquel Bastor,
Javier Cereza, Inma Gimeno, Marta Gómara, Pilartxo Iribas,
Natalia Laínez, Laura Menés, Javier Monserrat, Pedro Rodríguez,
Marta Romero, David Sanz, Cristina Simal.
Se efectuaron las siguientes actuaciones:
- Limpieza y adecuación del
Gran Edificio de Adobe:
procedimos a la limpieza de vegetación, restos de obras y
suciedad de este singular monumento celtibérico y su entorno,
dejando también perfectamente visible la pasarela de losas que
discurre entre las columnas del pórtico de la construcción
y la fachada de la misma.

- Limpieza, adecuación y terminación
de las excavaciones del área
de tenerías (curtido de pieles) del noroeste del
Cabezo de las Minas. Excavamos el final de la cinta de piedras que
atraviesa toda la construcción, encontrando materiales cerámicos
(kalathos, crátera celtibérica...) de calidad.
- Muralla
del siglo IV a.C.: se terminó de delimitar la base
del lienzo excavado en campañas anteriores, tanto de su parte
principal, que mira al foso, como del tramo que gira en ángulo,
acodándose, en su extremo oriental. Descubrimos que en su extremo
occidental también gira en ángulo, acodándose, por
lo que ésta muralla, de la que ya hemos excavado 46 m., delimita
un espacio que envuelve el Gran Edificio de Adobe por el sur, yendo a
unirse con la muralla de grandes sillares de caliza que actúa
como base del muro meridional del Gran Edificio de Adobe. La altura
conservada del tramo acodado occidental es de más de 2 m.,
aportando materiales muebles de calidad, y junto a ese espacio
encontramos los restos (madera quemada y herrajes) de una puerta, lo que
indica que estamos en presencia de una entrada a la parte superior del
cabezo desde esta muralla.

- El
foso: situado nada más
acceder al yacimiento desde el camino, toma dirección
nordeste-sudoeste y va adquiriendo un sesgo curvado, en un trazado
aproximadamente paralelo al Cabezo de las Minas y la muralla del siglo
IV a.C.
- Está tallado en la roca caliza
natural del terreno, y se aprovechó como cantera de piedras para
las construcciones de Contrebia. La parte inferior está tallada
en un estrato natural de arenisca situado bajo el de caliza. Tiene 14 m.
de ancho, 3 m. de profundidad en la zona exterior y 5 m. de profundidad
en el lado próximo a la muralla del siglo IV a.C., desnivel que
sin duda facilitó la defensa y el derribo de las pasarelas de
asedio.

- Estaba defendido el foso por un Campo
de Frisa, constituido por piedras achatadas por un extremo, que se
hincaba en el suelo, y puntiagudas por el otro (chevaux-de-frise), que
aparecen en la zona superior del relleno del foso.
. 
- En el fondo se colocaron estacas de
madera, de las cuales hemos hallado algunos fragmentos y, especialmente,
las huellas circulares de las mismas, que aparecieron cuando excavamos
esta parte final de la estructura. La excavación de su interior
mostró un relleno constituido por piedras de la muralla del siglo
IV a.C., algún sillar, abundantes cantos rodados procedentes de
otras construcciones, caballos de frisa, y todo ello envuelto en adobe
pulverizado, lo que hace que el contenido íntegro del foso sea útil
para las labores de consolidación y restauración de las
estructuras del yacimiento. También hallamos once bolas de
catapulta.
- Area junto al acceso
del Cabezo de las Minas: procedimos a limpiar el acceso al
Cabezo de las Minas que se sitúa en su lado sudoriental y que está
formado por varias hileras de piedras que conducen a la muralla
almohadillada. Tras ello, excavamos la zona situada junto al mismo, a su
exterior, encontrando un duro suelo de conglomerado en el que se han
practicado varios orificios cuya abertura está recubierta de
yeso. Se trata de tres grupos de orificios: el primero tiene dos
entradas, que se comunican entre sí, de dimensiones 28 cm. por 6
cm. y 14 cm. por 10 cm. El segundo es un solo orificio cuya entrada mide
22 por 20 cm. El tercero tiene también dos entradas, comunicadas
entre sí, de dimensiones 12 por 10 cm. y 10 por 6 cm. Son
profundos (más de 1'30 m. en algún caso) y en su interior
aparece abundante madera sin quemar. Se dejó pendiente de
excavación buena parte de esta zona, por lo que deberemos esperar
a finalizar aquí los trabajos para emitir una hipótesis
sobre la funcionalidad del conjunto.
- La lanza:
este año se ha terminado la laboriosa restauración de una
lanza de bronce que forma parte de los materiales de Contrebia Belaisca
que fueron objeto de estudio en 1998. Se halló en una zona del
Cabezo de las Minas donde apareció abundante armamento pero, como
es lo habitual en esta época, todo él de hierro. Esta
lanza de bronce no es de combate sino ritual, y se trata de un símbolo
de jefatura militar y/o religiosa cuyo valor histórico es
extraordinario.

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