LAS INSTALACIONES PARA FABRICAR CURTIDOS EN LA CIUDAD CELTIBERICA DE CONTREBIA BELAISCA (BOTORRITA, ARAGON)
En el año 1986 publicamos un trabajo(1) en el que analizamos una serie de instalaciones descubiertas en Contrebia Belaisca, planteando su utilización como tenerías en un período que se inscribiría entre el siglo II a.C. y el primer cuarto del siglo I a.C. Efectuamos posteriormente la reconstitución de estas estructuras mediante Diseño Asistido por Ordenador, con una doble intención: en primer lugar continuar con el proyecto, iniciado anteriormente(2) de proporcionar, mediante estas técnicas, una visión lo más aproximada posible de cómo fueron las construcciones de la ciudad, con objeto de servir de guía y base de discusión para acometer su rehabilitación material. En segundo lugar, planteamos también algunas precisiones sobre las fases de uso de esta área fabril, así como la utilización concreta de la misma y de algunos de los elementos que la componen.
La planta del edificio, tal como se halló tras la excavación, puede apreciarse a continuación:
A la vista de las estructuras y materiales hallados, resulta evidente que fueron los trabajos de precurtido, propiamente dichos, los que aquí se desarrollaron. Es decir, que estamos en presencia de sólo una parte de la curtiduría o tenería, concretamente aquélla en que se desarrollaban las primeras labores: el desuello y depilado. En efecto, no aparecen aquí los depósitos en que las pieles se macerarían en el líquido tánico, y sí los elementos adecuados para las operaciones indicadas (cuchillos, escoplos, ganchos, un calero, y todo lo necesario para efectuar el depilado mediante ácido sulfuroso en disolución). Además, a los datos ya conocidos cabría añadir que, muy probablemente, los postesX, Y y Z formaban un potro de descarnación, habiéndose encontrado cerca de ellos tres pondera (pesos para tensar las pieles).
Los elementos numerados del 1 al 5 son cubetas, excavadas primero en el suelo, forrándose después sus paredes con arcilla impermeable cubierta por una capa de yeso. Las cubetas 3, 4 y 5 se ubican al pie de sendos postes, y se halló en su interior un cuchillo, puntas de hierro, huesos y elementos cerámicos. Las zonas señaladas en azul son pequeñas balsas, áreas hundidas donde se colocarían las pieles en maceración sumergidas en las distintas soluciones líquidas. Señalamos como a y b las puertas de acceso desde el exterior.
Por lo que afecta a la extensión de las instalaciones de tenerías, las que aquí nos ocupan tienen una superficie de 280 m2, pero en las campañas de excavaciones arqueológicas posteriores, y especialmente en las de 1990 y 1991, se puso de relieve que este tipo de estructuras ocupan toda la ladera norte del "Cabezo de las Minas", parte de la ladera nordeste y, además, se encuentran también en áreas de la zona baja de la ciudad, cerca del río Huerva. Sólo lo excavado hasta el presente comprende más de 3.000 m2, repitiéndose la aparición de balsas y cubetas para macerar la piel, a veces unidas mediante canales (que a en ocasiones pasan de una a otra estancia atravesando la parte baja de los muros), o combinadas con dolia (tinajas) empotrados en el suelo. Las balsas, destinadas a contener líquido, son las zonas aquí coloreadas.
En la reconstitución asistida por ordenador diseñamos el cierre del edificio por sus laterales (que no se halló en la excavación) en función de las líneas que delimitan las estructuras conservadas (puertas exteriores, hogar B, líneas que dibujan los suelos más occidentales y el borde meridional de los elementos constructivos), quedando cierta indefinición en los límites orientales. Igualmente, hemos reflejado la estructura completa de balsas (zonas hundidas del suelo) en aquellos puntos donde, pese a haber desaparecido algún elemento de la misma, no cabía lugar a dudas sobre su configuración original.
En la figura anterior apreciamos el levantamiento en perspectiva, en visión sobreelevada desde el noreste, y debemos aquí comentar algunas cuestiones. En primer lugar, este tipo de instalaciones, por necesitar abundante ventilación, no siempre estaban cubiertas, al menos totalmente. Sin embargo, como expusimos en nuestro trabajo anterior, aquí se hallaron restos del tejado(3), que estaría formado por un entramado de pequeños troncos o cañas cuya unión vendría reforzada con yeso. Así pues, hemos reconstruido la estructura del techo mediante una parrilla de pequeñas vigas, necesariamente irregular por la disposición de los postes, y se ha plasmado la cubierta exterior, de la cual tuvimos constancia arqueológica. Evidentemente, creemos indispensable una mayor aireación que la proporcionada por las dos puertas exteriores, argumento que se refuerza por la presencia del hogar B dentro del edificio. Lo más probable es que existiesen ventanas o, mejor, rejillas, dado que la instalación se sitúa en un lugar frecuentemente azotado por fuertes vientos que mueven abundante polvo e incluso pequeñas piedras. Sin embargo, al no tener constancia de estos elementos, hemos preferido no reflejarlos.
Otra cuestión, que puede apreciarse en las figuras anteriores es
la irregularidad de la situación de los postes que sustentan la
cubierta. En nuestra opinión, es probable que algunos de ellos no
sirviesen para este fin, sino sólo para las labores de desollado,
como sería el caso de los dos más pequeños del potro
de descarnación ("Y" y "Z"),
mientras que los que se encuentran apoyados sobre losa, o semiempotrados
en muros, sí debieron cumplir función sustentante.
NOTAS
(1) Díaz Sanz, María Antonia; y Medrano Marqués, Manuel: Las áreas fabriles de Contrebia Belaisca (Botorrita, Zaragoza): una unidad de producción. Arqueología Espacial 9, Coloquio sobre el microespacio, 3, 187-207. Teruel, 1986.
(2) Medrano Marqués, Manuel; Díaz Sanz, María Antonia; Tramullas Saz, Jesús: Reconstitución del edificio monumental de Contrebia Belaisca (Botorrita, Zaragoza). Complutum 1 (Aplicaciones Informáticas en Arqueología), 281-292. Universidad Complutense de Madrid, 1991.
(3) Díaz Sanz y Medrano Marqués, op. cit., 190.
Para más información ver:
* Díaz Sanz, María Antonia; Medrano Marqués,
Manuel; Tramullas Saz, Jesús: Reconstitución asistida
por ordenador de las instalaciones de tenerías de Contrebia
Belaisca (Botorrita, Zaragoza). Aplicaciones Informáticas
en Arqueología: teorías y sistemas, 248-255. Bilbao,
1993.