EL GRAN TEATRO FLETA


Las obras en el que fue este edificio, calificado de "singular", han tenido una trayectoria tan errática como los planes de uso que sobre él se hacían.

El edificio lleva años presentando un estado más parecido a la demolición que a la restauración. Virtualmente paralizadas desde el verano de 2004, las obras se detuvieron totalmente el 30 de noviembre de 2004 cuando se rescindió el contrato con la empresa encargada de los trabajos, aunque ya antes se pararon cuando se detectó que la fosa de agua del subsuelo obligaba a cambiar el proyecto. Todavía en febrero de 2005 había la intención de acabarlo antes de 2008. Luego vino la idea de compartir gestión con SGAE y dejar de lado la preservación de los elementos que llevaron a su catalogación.

El aspecto que ha ofrecido durante mucho tiempo es éste:



Como una broma pesada, en la gran lona que cubría su fachada en la Avenida de César Augusto podía verse, junto al anagrama del Gobierno de Aragón, la frase: "sin límites a la creatividad". Desde luego, límites no ha habido ninguno, pero no ha sido un proceso creativo sino manifiestamente destructivo, por incompetencia, y estas mismas actuaciones a un particular le hubiesen supuesto fuertes sanciones.

De todas formas, el aspecto que a mediados de 2005 ofrece el edificio exteriormente es el de siempre, es decir: andamios, grúas, lonas y redes de obra. Sólo se han cambiado las lonas y las consignas:





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