
Brazalete de bronce en forma de torques, de sección circular,
terminado en sus extremos en dos aplanamientos rectangulares (ver detalle)
seguidos por una banda de sección también rectangular
rematada por una prolongación de sección nuevamente circular
que acaba en un botoncito achatado. De gusto muy céltico, se
encontró con los extremos entrecruzados para ajustar y sujetar la
pieza a la muñeca. Se data en los siglos II-I antes de Cristo.

También de amplia tradición céltica es la pieza siguiente, que tiene paralelos a lo largo de todo el primer milenio antes de Cristo.

Es un sencillo brazalete de alambre de bronce, de sección
circular, cuyos extremos se superponen y terminan enroscándose
alrededor del vástago en una espiral de tres vueltas. Esto permite
regular su perímetro por simple deslizamiento. Se data a mediados
del siglo I antes de Cristo.